
Formación, diálogo y fraternidad: así vivió el presbiterio de Bogotá su encuentro general
En el marco de la formación permanente del clero, el presbiterio de la Arquidiócesis de Bogotá participó este martes 6 de octubre en una jornada de encuentro y formación orientada a fortalecer la comunión, el diálogo y la vida pastoral de los sacerdotes.
El encuentro realizado en las instalaciones de la Fundación Universitaria Salesiana tuvo como propósito propiciar diversos “momentos de conexión” a lo largo de la jornada: conexión con Dios a través de la oración; con la realidad, mediante la reflexión sobre un tema de actualidad; con el obispo y las necesidades de la Iglesia particular; con el Santo Padre, a través del encuentro con el Nuncio Apostólico; y, finalmente, con los hermanos sacerdotes, por medio de la fraternidad y la comensalidad.
Formación para el diálogo y la unidad
Uno de los momentos centrales de la jornada fue el espacio pastoral y formativo dedicado a las “Orientaciones para el trato con entidades religiosas y grupos que no están en plena comunión con la Iglesia Católica”.
La reflexión estuvo a cargo del padre Carlos Guillermo Arias Jiménez, director del Departamento de Doctrina y del Departamento de Promoción de la Unidad y el Diálogo de la Conferencia Episcopal de Colombia.
El tema permitió abordar, desde una perspectiva pastoral y doctrinal, los desafíos que plantea el encuentro de la Iglesia Católica con otras entidades religiosas y grupos que no se encuentran en plena comunión con ella, resaltando la importancia del diálogo, el respeto y la búsqueda de caminos que favorezcan la unidad.
Este espacio de formación hace parte del compromiso de la Iglesia de acompañar permanentemente a sus sacerdotes, brindándoles herramientas para responder a los desafíos actuales de la misión evangelizadora y del servicio pastoral.
Encuentro con el Nuncio Apostólico
La jornada también contó con un momento especial de encuentro con el Nuncio Apostólico en Colombia, monseñor Angelo Accattino, quien participó en el almuerzo con el presbiterio.
Su presencia permitió fortalecer los vínculos de comunión con la Iglesia universal y vivir un espacio fraterno con los sacerdotes de la Arquidiócesis de Bogotá.
De esta manera, la reunión general del presbiterio se convirtió en una oportunidad para renovar la vida espiritual y pastoral de los sacerdotes, profundizar en temas relevantes para su ministerio y fortalecer la fraternidad que sostiene la misión de la Iglesia en Bogotá.


